Favoritos 2011: Movies

El año pasado, a petición de Jesús Brijandez, hice mi primer top de películas, dedicado al 2010. A estas alturas, seguro ya están tan enfadados de tanta lista como yo, pero aquí voy de nuevo porque a final de cuentas puede que algo de esto sirva de algún modo, al menos como pretexto para escribir un par de líneas sobre lo que se disfrutó. Solo las primeras 5 películas llevan orden, pues así las solicitó Brijandez para su compilación del 2011 (que publicará pronto). Sin más preámbulo, aquí van:

LARGOMETRAJES

Loong Boonmee raleuk chat, de Apicharpong Weeraserhakul (Tailandia)


Traducida en México como La leyenda del tío Boonmee, esta película fue el descubrimiento del año en Cannes. Narrativa fantástica altamente poética.

Catfish, de Henry Joost y Ariel Schulman (Estados Unidos)


Aunque la película ha despertado todo un debate sobre su autenticidad, es una de las representaciones más interesantes sobre esta era Facebook que vivimos.

Copia fiel, de Abbas Kiarostami (Italia-Francia-Irán)


Copia fiel es, en su primera mitad, casi una disertación de tesis en un doctorado de estética. Después, la película termina llevando sus premisas conceptuales a sus consecuencias prácticas más íntimas. Una sutil comedia filosófica.

El hombre de al lado, de Mariano Cohn y Gastón Duprat (Argentina)


De pronto, unos martillazos sobre la pared inauguran un conflicto de clase entre dos vecinos, un conflicto tragicómico marcado por la mirada y el lenguaje. Una buena película y un gran final.

Verano de Goliat, de Nicolás Pereda (México)


Huilotepec es un pueblo olvidado. Quizá por eso la obsesión de sus habitantes con el recuerdo: el rumor insistente del asesinato de la novia, la nostalgia por el esposo ido, el íntimo diálogo sobre el padre ausente, incluso la carta que un personaje debe memorizar. El recuerdo, así sea doloroso, les ofrece un esbozo de certidumbre; es lo único que ni el ejército podrá arrebatarles. Verano de Goliat, de Nicolás Pereda, es el registro, a la vez ficcional y documental, de una comunidad que fluctúa entre la desaparición y la emergencia. Una de las apuestas formalmente más arriesgadas del cine mexicano actual.

★ RUNNERS-UP ★

Sin ningún orden en particular:

Drive, de Nicolas Winding Refn (Estados Unidos)


Film contemplativo de acción: un oxímoron que, por cierto, ya le valió a la película una demanda, por absurdo que suene (ya ven: los gringos).

Faust, de Aleksandr Sokúrov (Rusia)


La película hace de su representación del Medievo a través de una libre interpretación del clásico de Goethe toda una compleja experiencia, tanto en el plano estético (es decir, de los sentidos) como en el narrativo.

La casa muda, de Gustavo Hernández (Uruguay)


La casa muda heredera de The rope (Hitchcock)— presume de su filmación en una sola toma, pero lo que le da un giro interesante a esta presunta maniobra es su cambio de "narrador" al final. Ese paso de la mirada en tercera a primera persona sin hacer cortes me pareció la cereza en el pastel a una buena película de terror.

Miss Bala, de Gerardo Naranjo (México)


Aunque creo que el tema y el realizador prometían más, Miss Bala es, hasta ahora, el intento mejor logrado en el cine mexicano contemporáneo por simbolizar los procesos sociales que la violencia del narcotráfico ha catalizado en el país.

Hævnen, de Susanne Bier (Dinamarca)


Desde que le ganó el Oscar a Kynodontas, mi favorita me encantó su quirky, deadpan comedy, Hævnen despertó mi interés. Meses después la vi y quedé algo desilusionado. Su tono muchas veces melodramático me desconectaba. Sin embargo, con el tiempo fui cayendo en cuenta de la complejidad de los problemas éticos que presenta. Por eso, aún con mis sentimientos encontrados, la agrego a la lista.

The tree of life, de Terrence Malick (Estados Unidos)


La película camina sobre esa delgada línea que separa lo genial de lo pedantemente pretensioso. A veces, este filme-saltimbanqui cae de un lado y uno queda fascinado; a veces, del otro y uno queda indolente. Ante The tree of life quedémonos, al menos, con eso: con su riesgo.

★ SELECCIONES DE AUTOR ★

Constelaciones del lenguaje, selecciones de autor (Ambulante: Injerto)

Dos selecciones en particular:

Roee Rosen 
(Hilarante y Fuera)



Para Rosen el lenguaje tiene las mismas estructuras que la condición política/cultural desde donde surge; así pues, analizar una sociedad significa analizar la forma en que el lenguaje habla. Por eso su análisis del lenguaje en la comedia televisiva (Hilarante) y en cierta relación sadomasoquista que revela a manera de exorcismo un contenido político latente (Fuera).

Manon de Boer 
(Superficies resonantes, Presto: el sonido perfecto, Dos veces 4'33'' y Disonante)


De Boer experimenta con la plasticidad del cine: la sutileza de sus colores, sus ritmos, sus sonidos. Un neoformalista exquisito.

Werner Herzog: no solo de ficción vive el hombre (Cineteca Tijuana/Goethe Institut)


Esta retrospectiva de Herzog compuesta principalmente de cortos y mediometrajes mostró que la obra documental de este cineasta, en especial su etapa temprana (más experimental), se mueve principalmente entre tres preguntas:
Uno, (en el plano más formalista) ¿qué relación estética se puede establecer, a través del montaje, entre el loop y el trayecto?
Dos, ¿cómo se altera el sujeto y qué consecuencias conlleva esto?
Tres, (pregunta más cercana sus ficciones) ¿cómo es el humano en estados y en contextos alterados/alterantes?
La economía, el lenguaje, la naturaleza, las enfermedades, el ejercicio físico, el transporte y otros temas sirven solo como vías para responder estas preguntas que aquí, por falta de tiempo, dejo abiertas.

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