"206: Objetos, medios, imaginarios"
Ensayo para el catálogo
206 Arte Contemporáneo

Ensayo incluido en el catálogo digital 206 Arte Contemporáneo (2016), una retrospectiva de este espacio artístico de Tijuana desde su apertura en junio de 2012. La edición del catálogo fue coordinada por las directoras fundadoras del espacio: Mónica Arreola (quien escribe el prólogo) y Melisa Arreola.

https://issuu.com/206artecontemporaneo/docs/206artecontempora__neo
Arreola, M. & Arreola, M. (Eds.). (2016). 206 Arte Contemporáneo.
Tijuana: Instituto de Cultura de Baja California / Secretaría de Cultura.
Recuperado de:
https://issuu.com/206artecontemporaneo/docs/206artecontempora__neo


206: Objetos, medios, imaginarios
Por Alfredo González Reynoso

Erick Castillo "Ruin" (Future Ruins)

Objetos

El arte contemporáneo no ha decidido qué hacer con los objetos. Su gesto inaugural duchampiano fue tan claro como el agua de la fuente: los objetos ya no serían meros medios para la representación (no más mármol, lienzo o similares como supuestos grados cero de lo aurático) ni tampoco serían meros imaginarios representados (no más mimesis, figuración o abstracción como bellos suplementos de lo real). Esta doble ruptura entre objeto y representación marcó a las primeras variaciones del arte contemporáneo: el arte objetual, el objet trouvé o ready-made, el arte-instalación o incluso el land art, entre otros.

Ya emancipados de la representación, los objetos después fueron desestimados, paradójicamente, por su propio libertador. El arte contemporáneo dejó de interesarse en la producción basada en objetos, en algunos casos a manera de crítica al objeto artístico como mercancía capitalista, en otros a manera de estrategia para transgredir la última frontera entre el arte y la vida. Así nacieron la performance, el happening, la deriva situacionista, el arte conceptual, inmaterial, procesual, relacional y demás formatos de arte no objetual.

Pero recientemente los objetos han comenzado a ser reconsiderados por el arte contemporáneo. Hay un retorno a la materialidad: los objetos vuelven a funcionar como medios para la representación o vuelven a aparecer como imaginarios representados. ¿Comeback del fetichismo de la mercancía artística? ¿Nostalgia por el aura del arte de producción auténtica? ¿Torre de marfil ante el auge de trabajo inmaterial en el capitalismo cognitivo? A pesar de su aparente vuelta reaccionaria, este nuevo arte orientado a objetos se inscribe a sí mismo como una posibilidad más del arte contemporáneo. Sus obras pueden partir de formatos de producción o códigos de representación convencionales sin caer necesariamente en una posición conservadora o antivanguardista.

Este actual estatus fronterizo del objeto en el arte contemporáneo ha comenzado a repercutir en la producción artística de nuevas generaciones en Tijuana.



Medios

206 Arte Contemporáneo es un espacio artístico que nació en medio de dos procesos.

Por un lado, la ciudad seguía pensando en formas de recuperarse tras el embate de violencia criminal, estatal y mediática que vivió en los oscuros años 2008-2009. La legendaria avenida Revolución y otros espacios turísticos del Centro de la ciudad cerraban sus locales en la medida en que el gringo en Tijuana (por la violencia, y antes por la paranoia post-9/11) devenía especie en peligro de extinción. Pero los propios ciudadanos comenzaron a practicar nuevas configuraciones del uso sociocultural y económico de esos mismos espacios abandonados.

Una de las estrategias para reactivar el Centro fue la redefinición del uso de sus pasajes. Históricamente vinculados a la venta de Mexican curios o souvenirs borderizos para turistas, los pasajes vaciados comenzaron a ser apropiados por grupos diversos de tijuanenses vinculados a las artes, la literatura, la música, el diseño y la gastronomía. Lugares como el Pasaje Rodríguez, el Pasaje Gómez y la Pasaje Revolución se volvieron puntos de confluencia de generaciones y disciplinas artísticas y culturales.


Los locales de los pasajes comenzaron a albergar algunos proyectos que a la fecha siguen funcionando, otros que ya no, y siguen instalándose nuevas personas e ideas todavía a prueba. Con los años, esta redefinición de los pasajes ha tenido altibajos, ofreciendo un resultado desigual, difícil de diagnosticar con justicia. Sin embargo, lo que sí queda claro es que 206 Arte Contemporáneo es uno de los proyectos más sobresalientes de esta estrategia ciudadana.


Por otro lado, 206 Arte Contemporáneo se constituyó en un momento en que el arte local buscaba nuevos caminos fuera la institucionalidad pública. La Facultad de Artes de la Universidad Autónoma de Baja California comenzaba desde 2003 a formar profesionales en un campo artístico en consolidación, con pocas opciones laborales estables fuera de la academia. A su vez, las instituciones culturales en la ciudad (federales, estatales y municipales) eran cooptadas por burócratas mediocres o funcionarios corruptos —siendo el caso más significativo la designación de un exrecluso por tráfico de personas como director del Centro Cultural Tijuana en 2009-2013, pese a la desaprobación explícita de cientos de artistas locales y nacionales.

Nuevos espacios, redes y proyectos total o parcialmente autónomos de los órganos públicos comenzaron a producirse desde distintas disciplinas, en un ambiente de desencanto o escepticismo por las vías oficiales, pero también de gestión creativa de nuevas condiciones de posibilidad. Así, 206 Arte Contemporáneo comienza a funcionar desde 2012 no como mera galería sino como diálogo intergeneracional genuino y espontáneo, circulación simbólica fuera de lo institucional y reinvención urbana ciudadana.


El espacio, además, ha dejado confluir estéticas heterogéneas en sus eventos y varias exhibiciones, pero en general coinciden en ser propuestas con un manejo estilístico coherente y un cuidado formal en la presentación. Entre sus medios de representación suelen estar la pintura o el dibujo, la fotografía o el video, la estatuilla o la escultura, el tejido o el collage, el papel o el libro, la cerámica o el vidrio. En otras palabras: medios que le dan importancia a la materialidad de la obra. Pero también: medios que parecerían ajenos al arte contemporáneo y su constante transgresión a los formatos tradicionales. En complicidad con sus artistas, 206 Arte Contemporáneo busca repensar a los medios materiales de representación —incluso los más convencionalizados— como instrumentos al servicio del arte contemporáneo. Objetos mediáticos ya conocidos que buscan nuevas configuraciones y contextualizaciones.

Carlos Iván (Rotura)  |  Juan Villavicencio (All Kind of Mexican Art Crafts)

Este arte orientado a objetos mediáticos en 206 se explica en función de, al menos, tres coordenadas contextuales. En primer lugar, la curaduría del espacio apuesta por la redefinición del arte contemporáneo desde la producción en formatos estéticos más o menos establecidos —exhibición de objetos artísticos en un espacio cuyo pasado histórico fue la venta de objetos artesanales, habría que agregar. En segundo lugar, la mayoría de sus artistas colaboradores son jóvenes nacidos en los años ochenta y noventa que tuvieron una formación institucional en la licenciatura en Artes Plásticas de Universidad Autónoma de Baja California (UABC), programa académico que privilegia los medios materiales de producción artística. Finalmente, existe una consciencia global de estos artistas locales respecto a los giros recientes del arte contemporáneo internacional, particularmente desde internet y otras formas de comunicación globalizada. Es en el cruce de estas tres situaciones que se consolida el uso de soportes materiales para la creación artística.

Omar Pimienta (Pasaporte)  |  Omar Pimienta (Pasaporte)


Imaginarios

El arte contemporáneo orientado a objetos no solamente debe entenderse como vuelta a la materialidad de los medios de producción artística sino también como vuelta a los códigos de reproducción de la realidad. Es decir: los objetos como soportes de la creación artística y, además, como modelos de la representación figurativa.

Alejandro Zacarías (Pata de perro)  |  Fio Zenjim (Nosoynadiedeniunaforma)

En poco más de tres años, 206 ha presentado al menos 18 exhibiciones, entre colectivas e individuales (Juan Villavicencio, Fernanda Uski, César Vázquez, Jessica Sanchez, Ruin, Panca, Alejandro Zacarías, entre otros), así como algunos conversatorios, talleres y presentaciones de libros (Rafa Saavedra, Yvonne Venegas, Omar Pimienta, además de Adela Goldbard, Israel Martínez, Fritzia Irízar, etcétera).

Oslyn Whizar (Curiosas exaltaciones)  |  Rafa Saavedra (Border Pop)

Al revisar los imaginarios estéticos reunidos en sus eventos, particularmente en sus exhibiciones, 206 parece colocarnos como ante un almacén de objetos variopintos. Los hay inanimados y animados, abstractos y concretos, minúsculos y monumentales, naturales y culturales, rurales y urbanos. Objetos que se acumulan, entrecruzan y dialogan. Esbozan posibles clasificaciones.

Paola Villaseñor "Panca" (Zoofilia)  |  Jessica Sánchez (Volumen 1)

Biólogos, mitólogos y criptozoólogos congregarían las células, órganos, huesos, ojos, plantas, animales, monstruos, divinidades e híbridos. Arquitectos, flâneurs y exploradores se interesarían por las casas (llenas, abandonadas, ardientes), coches (empañados, hundidos), camionetas (incendiadas), camiones, desechos, albercas, vasos, tazas, salas, recámaras, ventanas, calles, desiertos, lagos, montañas, mares y estrellas. Políticos, sociólogos y urbanistas examinarían los pasaportes, sellos, fronteras, artesanías turísticas, asentamientos irregulares y viviendas de interés social. Un gran depósito imaginario que apila objetos representados desde estéticas que se traslapan.

Christian Vargas (Distancia)  |  Fernanda Uski (Teluric Traces)

La presencia humana es casi nula en este almacén imaginario. Y, cuando es referida, su humanidad se reduce a órganos, deviene frivolizada, aparece en imágenes barridas, es caricaturizada o miniaturizada. Las estéticas que confluyen en 206 ven a la subjetividad humana desde el sesgo, a través de objetos o de la realidad material que la rodea o atraviesa.

Hilda Vanessa Ramos (Diagram)  |  César Vázquez (Trayectos)

La situación sociocultural de la frontera no es ya el referente dominante que caracterizó en años pasados al arte en Tijuana. Son pocas las obras y exhibiciones abiertamente influidas por este contexto. Sin embargo, no en todos los casos es exacto afirmar que esta escasa o nula presencia de la situación fronteriza es señal de cierta despolitización estética. Más bien, las vías de producir posiciones políticas, así como sus referentes contextuales, se diversifican, varían de escalas, pasan de lo doméstico a lo público, de lo personal a lo colectivo, de lo microscópico a lo mítico, de lo corporal a lo mediático, etcétera.

 Katia Sepúlveda (Ficción política)  |  Cheram Morales (Artilugios: Reflectores de un mundo)

Por último, es importante recordar que, aunque no todos, una buena parte de los artistas en exhibición lleva una trayectoria joven. Esto significa que estamos ante estéticas frescas, que están en proceso de configuración. Por lo tanto, este catálogo es un registro histórico que, bien leído, insinúa posibilidades. Futuros virtuales entre pasados recientes.



206 Arte Contemporáneo 

Espacios artísticos como 206 permiten establecer diálogos entre lo institucional y lo independiente, entre lo generacional y lo histórico. Es a partir de este intercambio que 206, en conjunto con otros proyectos y esfuerzos locales, ha contribuido al crecimiento del campo artístico local. Aunque queda trabajo por hacer, el avance estos primeros años ha sido importante, no solo para exhibir y distribuir obras sino a producir sentidos de comunidad cultural y consolidar nuevas exploraciones estéticas en la ciudad.

¡Es el discurso, estúpido!
Hillary-Trump con Lacan

La historia es conocida. Era 1992, la administración de George H. W. Bush alcanzaba un insólito 90% de aceptación popular y su reelección parecía inevitable. James Carville, estratega de la campaña presidencial de Bill Clinton, pegó en las oficinas demócratas los tres puntos focales de ataque: 1. “Cambio vs. más de lo mismo”, 2. “La economía, estúpido” y 3. “No olvidar el sistema de salud”. El segundo punto fue letal. “¡Es la economía, estúpido!”, repetían los comentaristas políticos y resonaba en el electorado. El eslogan nunca fue oficial, pero fue determinante en el cambio de preferencias que le daría la victoria presidencial a Clinton.

Ahora es 2016, se acercan las elecciones en Estados Unidos y el país está políticamente dividido. Aunque queda claro que Hillary Clinton y Donald Trump compartieron amistad por años, se apoyaron políticamente antes y sus propuestas coinciden en lo fundamental, el electorado los percibe como dos futuros mutuamente excluyentes, dos modos diferentes de articular la nación. ¿Cómo ocurre esta polarización? Aquí es útil parafrasear al clásico para responder: ¡Es el discurso, estúpido! Veamos qué significa esto.


El psicoanalista francés Jacques Lacan, en su Seminario 20 (Aun, 1972-1973), afirma que “un discurso es lo que determina una forma de vínculo social”. Para Lacan, es el lenguaje el que funda lo que los sociólogos llaman el lien social, el lazo social, para usar la famosa expresión de Émile Durkheim. Así, un discurso es un modo específico de determinar quién habla (“agente”), desde qué posición (“verdad”), a quién se dirige (“otro”) y qué genera (“producción”). 


 


Hay cuatro términos que al distribuirlos pueden cumplir estas funciones: el sujeto en falta (“$” o “S tachado”), su lugar simbólico (“S1”), su saber (“S2”) y el objeto de su fantasía (“a” u “objeto a”). Lacan explica al menos cuatro modos de poner en relación estos términos: el del amo, el de la universidad, el del analista y el de la histérica. Cuando se comparte alguno de estos acomodos discursivos se instaura una forma de vínculo social.

 

Al revisar el problema bajo esta luz, salta a la vista que el actual proceso electoral se presenta al público como una alternativa discursiva, es decir, como dos maneras de disponer las relaciones sociales a través del lenguaje. Con revisar la estructura de los dos primeros discursos basta.


Donald Trump encarna claramente el discurso del amo. Habla seguro de su poder simbólico y se dirige al otro como poseyendo un saber incuestionable (por más contradictorio que sea) sobre el estado nacional. Pero, para afianzar su relación con el electorado que lo sostiene, Trump produce una fantasía en la que migrantes y mujeres no dejan de acosar (de ahí los “bad hombres” y las “nasty women” que, respectivamente, citó en su último debate). Esta fantasía sostiene su lugar de amo prepotente (que suplementa a la impotencia de la clase trabajadora blanca venida a menos tras la crisis de 2008) y, por otro lado, oculta las verdaderas fallas e inconsistencias de su posición (lapsus lingüísticos, declaraciones incoherentes, etcétera).

Hillary Clinton asume, más bien, lo que Lacan llama el discurso de la universidad. Es decir, se muestra como portadora de un saber objetivo que se dirige a un otro fantaseado que sabrá apreciar la objetividad de este saber (de ahí su insistencia en los debates a que visiten su sitio web donde tiene todos los datos duros para este electorado neutral de su fantasía). Como producto de este vínculo social se genera una Hillary que aparenta sostenerse modestamente en información externa confiable, ocultando su verdadera posición simbólica en el poder hegemónico.

En otras palabras, en estas elecciones presidenciales se decidirá cuál es el discurso (vínculo social) a legitimar políticamente: “¿Queremos que el próximo amo disimule su autoridad simbólica o que el imperio gringo hable en primera persona?”. Por lo tanto, la elección por el mejor discurso presidencial es una elección por el mejor semblante, el “vínculo social” aparente más adecuado para los intereses del imperio.

El hecho de que sigan saliendo escándalos políticos que dejan en suspenso la decisión final hace pensar que las clases hegemónicas en Estados Unidos no se han decidido en cuál es el discurso ideológico que mejor les funciona: el de la presidencia cool-liberal á la Obama que oculta su rol en la opresión sistémica o el de la presidencia cínica que vuelve explícitas las jerarquías simbólicas que oprimen de facto.

Entonces, como última vuelta de tuerca, vale decir lo que en verdad está en juego en estas elecciones: ¡Es el imperio, estúpido! A final de cuentas, el inconsciente de Peña Nieto no se equivocó cuando habló de “Hillary Trump” en el lapsus aquel, pues ninguno de los dos discursos presidenciales en disputa cuestiona la legitimidad de sus aparatos de control colonial (externo o interno, geopolítico o racial, de clase o de género). Simplemente difieren en su apariencia pública, en el semblante.

Pero el semblante importa, y las estrategias contrahegemónicas son otras si el orden público de las apariencias cambia. Así que las clases subalternas norteamericanas también están decidiendo cuál será el semblante de su enemigo para definir con ello las condiciones de posibilidad de un cambio más allá del semblante. ¿A la posición subalterna le conviene el ámbito de semblante liberal como campo de acción? ¿O le conviene la apariencia abiertamente opresora? ¿Renegociar con el amo buena onda? ¿O antagonizar con el amo descarado?

No creo que sea justo desembarazarse del asunto alegando que “en el fondo” son lo mismo. El escenario futuro que posibilita Trump con su candidatura, por ejemplo, es inédito, así sea de manera “superficial”. Y ello impide saber con claridad cuál es la apariencia pública más conveniente a combatir, cuál es el vínculo social que permita derrumbar más rápido al imperio. Tal vez, como la lechuza de Minerva, habremos de verlo en retrospectiva.

'Choques, rupturas, espectros' en Los Ángeles y los Pirineos

Choques, rupturas, espectros es un libro que reúne escritos sobre el arte fronterizo de Tijuana.

Lo preparé en 2012, lo premiaron en 2013, lo publicaron en 2014 y lo reseñaron un par de veces ese mismo año.

Por su parte, en este 2015 ya lo usaron como referencia en dos publicaciones: en el manual de la exhibición The Border Again (en Los Ángeles) y en el catálogo del festival Pirineos Sur (en España).

Así que, con todo y la distribución deficiente, el libro va moviéndose. Generando diálogos, a veces inesperados (que mi trabajo sirva al ensayo de un crítico en España y sea leído en los Pirineos no es una posibilidad que había contemplado, por ejemplo).

Les comparto las publicaciones:


Exhibición: febrero-marzo, 2015
THE BORDER AGAIN
"Border Art: A Primer"
Por Luisa Martínez y Reuben Torres


A principios de año se preparó una exhibición con artistas de Tijuana y Los Ángeles (desde "emergentes" hasta "consolidados") en la galería angelina Human Resources y bajo la curaduría de Kelman Duran. La expo se tituló The Border Again, pues su intención era reactivar la discusión (no solo estética, sino también cultural, política, social y económica) sobre el arte en la frontera México-Estados Unidos. En la inauguración se distribuyó un manual introductorio o primer, escrito por Luisa Martínez y Reuben Torres, para contextualizar esta discusión a través de lo que en la portada los autores llaman (no sin ironía) "un recuento muy corto y sesgado" de artistas, escritores, conceptos y momentos históricos que han aportado elementos para el debate crítico sobre el arte fronterizo. El primer —citado después en revistas como Frieze e Hyperallergic— cierra su recuento haciendo mención de mi propuesta teórica para abordar formas más recientes de arte fronterizo en Tijuana.

Pueden leer todo el documento, aquí:


Festival: julio-agosto, 2015
PIRINEOS SUR
"Fronteras: ¿Mezcla o barrera?"
Por Javier Losilla


El Festival Internacional de las Culturas Pirineos Sur decidió plantear este año una pregunta como eje del programa musical y cultural de su edición XXIV: "Fronteras: ¿Mezcla o barrera?" En el catálogo del festival se incluyen algunos textos que tratan de reflexionar al respecto, como el ensayo del crítico musical español Javier Losilla titulado "Ulises, en la aldea global", que hace un repaso de los proyectos musicales invitados a esta edición del festival. Entre los proyectos que menciona están Los Macuanos, de la escena musical ruidosón (originada en Tijuana), y para comprender su dimensión fronteriza el autor considera adecuado revisar mi libro sobre arte tijuanense (Choques, rupturas, espectros), así como mi tesis de maestría sobre el ruidosón (Nación ruidosón, por publicarse el siguiente año).

Pueden leer este fragmento del ensayo, acá:
https://www.dropbox.com/s/xn107odx3hmlpt9/Pirineos%20Sur%202015.pdf
  

Slavoj Žižek on Lacan, sexual difference and class struggle



On "men are from Mars, women are from Venus"

Aprox. 49:00:
For Lacan there is not struggle here. […] The only struggle is within [the sexual positions]. You see: is not that man are intelligent, women are emotional. This is bullshit for Lacan. It's just that what defines each is not a set of features opposed to the other sex's features. I don't know, this all male chauvinist bullshit: intelligent man versus... and so on. No! As constitutive of sexual difference coming earlier than it, there is certain radical contradiction. For Lacan, it's ultimately the tension between Big Other and jouissance. And what accounts for sexual difference, again, is the different ways to assume this contradiction".


On women and proletariat as negativity

Aprox. 1:09:00: 
[Lacan] introduces the asymmetry of the sexes. That is to say, [for man:] "no-man" means woman. We, man, are stupid differentials. If you are not a man, you are a woman. But if you are not a woman, you are not a man. That's the point of Lacan. Here is a beautiful quote that I think it's really crucial for Lacan. This time is the seminar Ou Pire, Or Worse, from '72, session May the 10th: "Since woman is non-all, why should all that is not woman be man?" You see: that "non-all" of the woman means that if, in a double negation, you negate woman you still get a woman. […] Of course, this doesn't mean that there is a deep transsexual substance in woman and so on. That's the beauty of it. It is that there is nothing which is outside, which is not. But this spectral nothing can be called the nothingness of the subject or whatever you want […]. Woman is much closer to negativity. Woman is its own negation. […] It is crucial to read class struggle like this. That is to say: a non-bourgeois is proletarian, but a non-proletarian is not bourgeois. Marx said this. How? When he says (you must remember the details) that bourgeoisie is the only pure class in the history of humanity. Before bourgeoisie capitalists, we had classes which were not fully classes. But working class is already a class which has to abolish itself as a class to assert itself.

Aprox. 2:09:00:
Pure subjectivity is femenine. The male position is always-already substantialized.


On the "three" in sexual relationship and class struggle

Aprox. 1:38:00:
"There is no sexual relationship" means precisely, in a way, that sexes are never two, that there are three. "There is no relationship between the two" means that two is always three. Or (I'm jumping very quickly, I know, but) to put it in Marxist terms, simplified, class struggle (contrary to those who accused me of binarism and so on), class struggle means precisely that classes are never two. If the classes where to be two, there would have been class struggle, but in a purely formal way: I am here, you are there. Class struggle is precisely because two never appears as two. It is always more. The struggle is for that "more". So is not that we have a pure class struggle which then gets blocked, you know, because of there are also small bourgeois, farmers, whatever. No! We only get class struggle because there are more than two.


On the “obscurantist” reading of Lacan’s sexual difference

Aprox. 2:07:00:
[Some Lacanians say:] "Man is fully integrated into the symbolic order, while woman is 'not-all' into the symbolic order. There is some terrifying, —I don't know— to strong jouissance and only woman will can get into it." No! I think —as I repeated in my books all the time— that it's absolutely crucial to take this into account. Woman have access [in the symbolic order] no insofar as they are less within the symbolic order, but insofar as they are totally in it. In other words, I claim that this idea of a woman who, you know, "has access to some secret, excessive jouissance outside language, with the divine," this is the ultimate male fantasy


Coda: On the otherness in Hegel and Lacan

Aprox. 2:16:00:

You will see what's Hegel's problem there. The other that you encounter (the self-consciousness encounters) is not that kind of: "Oh! I recognize myself in you! We are equal!" It's a kind of monstrous traumatic otherness. I mean, I am here and I see objects. I am, of course, the center of my world, the point of absolute subjectivity. And then there is another stupid object that claims: "But I am also like you: universal and so on." It's absolutely incompatible this. The other is primordially not the other on whom I can recognize myself, but it is this ontological paradox of another absolute, as it were. So again here I think Lacan was totally right, even in a Hegelian way, that intersubjectivity is not the ultimate horizon.

'La escena del crimen': dos reseñas y una entrevista

En días recientes, La escena del crimen ha tenido presencia en medios: dos textos en un medio local y uno, justo ayer, en un medio nacional. Reúno aquí los enlaces y algunos fragmentos de los textos. Gracias a todos los que han mostrado interés por el libro.


"Alfredo González Reynoso en La escena del crimen"
Reseña por Víctor Soto Ferrel
 Identidad | Suplemento cultural de El Mexicano (Tijuana) | 19 de abril de 2015

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Una reseña muy amplia y halagadora del maestro Víctor Soto, a quien tuve la fortuna de tenerlo como profesor en varias clases durante mi carrera. Hace una revisión detallada de las secciones y, como puede verse en el fragmento de abajo, aprovecha la oportunidad para recordar anécdotas (de valor histórico para la región) sobre su propio trabajo como promotor de cine, sin perder el sentido del humor.

- Fragmento:

«Una de las invitaciones más provocadoras para leer este libro es el psicoanálisis del Santo, la figura taquillera y uno de los iconos del cine nacional. Nunca hubiera imaginado el atrevimiento de relacionar la máscara del famoso Enmascarado de Plata con un preservativo. Ya algo intuíamos sobre la psicología de este personaje porque en Santo en el tesoro de Drácula, en la version proyectada al público mexicano, las vampiras aparecían vestiditas, como cualquier miss México (Ayala Blanco dixit); en cambio, en la versión extranjera, rebautizada como El vampiro y el sexo, se veían en cueros, como las venus de la sangrienta revista ¡Alarma! Cuando la Filmoteca de la UNAM nos prestó la copia, no nos advirtieron del detalle, pensando seguramente que en Tijuana, por nuestra tradicional vida nocturna, éramos de amplio criterio. La proyección en todo el Estado fue un rotundo éxito».



"Alfredo González Reynoso en La escena del crimen"
Entrevista por Josué Israel P. Camacho
 Hábitos de Lectura | Sección de El Mexicano (Tijuana) | 4 de mayo de 2015

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Una entrevista con Josué Camacho —a propósito de la pasada presentación del libro en Ceart, a cargo de Juan Alberto Apodaca— que me me permitió hablar un poco sobre la crítica de cine en general y mi gusto por el cine en particular. (Al fragmento citado le ajusté mínimamente la redacción para hacerlo un poco más legible.)

- Fragmento:


«En lo que respecta a las actitudes o aptitudes que debe reunir un crítico de cine, apuntó: "Para empezar ver todas las películas que pueda; eso le va a dar mucho bagaje. Saber que las películas siempre están dialogando con otras. Si no tienes una conciencia mínima de eso se puedes escapar cosas al momento de ver películas. También leer mucho, y ni siquiera cosas de cine: tener conciencia de autores y literatura que no tienen que ver con cine pero que te irán dando pistas para escribir bien y abordar temas de manera interesante. Eso es fundamental. Si no hay esa cultura de lectura, las reseñas o críticas pueden perder puntos. Se necesita esa cultura general. En general tratar de ser muy original, ya sea en la manera de interpretar o escribir, saber que escribir sobre cine puede ser estimulante y encontrar nuevas maneras de leer y ver películas"».



"Señales del norte"
Reseña por Gerardo Ochoa Sandy
 Laberinto | Suplemento cultural de Milenio (México, D.F.) | 9 de mayo de 2015
 
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En su reciente columna en Laberinto, Gerardo Ochoa Sandy hace una revisión panorámica de la Colección Editorial del Cecut 2014. Entre sus menciones, aunque sea muy brevemente, revisa La escena del crimen de manera muy positiva. Abajo cito la mención que hace al libro. No conozco al columnista, así que le agradezco en especial sus palabras.

- Fragmento:

«Alfredo González Reynoso (Tijuana, 1986) organiza La escena del crimen. Escritos sobre cine, como una investigación ministerial: denuncia, indicios, balística, análisis clínico, examen forense y testimonios. Se ocupa del cine nacional —Bajo California, Se presume culpable [sic], Colosio: el asesinato— y de otras latitudes —Kurosawa, Kubrick, Lars Von Trier, Fellini, los zombies—, y acude para su análisis a Foucault, Deleuze y Lacan, entre otros. El oficio que muestra en sus textos ameritaría un medio de difusión nacional».

"México Bárbaro teñirá de sangre a Tijuana", por Juan Alberto Apodaca

México Bárbaro teñirá de sangre a Tijuana 
Por Juan Alberto Apodaca


En diciembre pasado se presentó en la Cineteca Nacional la antología México Bárbaro, dentro del ciclo Masacre en Xoco. Función a la que tuve la fortuna de asistir. Se generó una gran expectativa, tanto que los boletos se tenían que comprar con días de anticipación. La sala se llenó a tope. La fila para asegurar un buen lugar prácticamente atravesó toda la Cineteca. Casi todos los directores/as estuvieron presentes para entablar una conversación con el público. Fue una verdadera fiesta del horror y la simbolización del resurgimiento de un género tan amado en lo underground y tan vilipendiado en la superficie.

Días después, en los puestos de películas pirata (o clones, perdone usted) que están a las afueras de la Cineteca, ya se estaba vendiendo ¡México Bárbaro! ¡La gran cinta mexicana de terror que está dando de qué hablar al mundo entero! En la descripción del “clon”, dice: “Adaptación cinematográfica del libro de John Kenneth Turner 1879-1948”. ¡De colección!
 
El verdadero filme está compuesto de ocho segmentos dirigidos por los más importantes representantes jóvenes del cine de género mexicano. De los ocho, solamente cuatro de ellos han logrado materializar un largometraje.

“México Bárbaro tiene una línea que enlaza todos los cortos que son tradiciones y leyendas de México, tratamos de hacer cosas diferentes a lo que siempre se menciona en cuanto a las leyendas”, Lex Ortega, la mente que hizo posible esta cinta.
 
Ahora bien, como toda antología y pensando en que se trata de un esfuerzo independiente, en el cual cada director y directora realizaron su segmento con sus propios recursos, es de esperarse que se observe cierto desbalance en su factura. Pero bueno, esto es lo de menos. Vamos por partes.

El segmento que inicia el filme es Tzompantli, de Laurette Flores. La historia nos muestra un ritual prehispánico relacionado con el mundo del narco contemporáneo. Un segmento perturbador muy acorde a los tiempos actuales donde impera el Narco-Estado con un trasfondo ancestral.

Jaral de Berrios, de Edgar Nito. Una historia ambientada en una vieja hacienda embrujada que nos remite directamente a la Revolución mexicana. Gran trabajo de ambientación y efectos especiales. Uno de los segmentos más sólidos y terroríficos.
 
Muñecas, de Jorge Michel Grau. Basada en la famosa isla de las muñecas de Xochimilco, que de por sí está bastante creepy, Michel Grau nos entrega un segmento que nos recuerda a The Texas Chainsaw Massacre gracias a su estilizada fotografía. Una historia que bien pudo haberse extendido y que nos deja la duda de si en verdad sucede algo tan escalofriante tras esa atracción turística.

La cosa más preciada, de Isaac Ezban. Una historia de aluxes, esos duendecillos que roban objetos ahora están en busca de la virginidad de una jovencita, llamada eufemística y machísticamente “la cosa más preciada”. El segmento más cómico de toda la antología y al mismo tiempo el menos verosímil, debido a sus malas actuaciones y al forzado homenaje visual a las cintas ochenteras del mismo género.

Siete veces siete, de Ulises Guzmán. El segmento del director de Alucardos, es el más complejo y escalofriante de toda la antología. Visualmente impecable y con una historia que te lleva de la mano hasta su resolución, o mejor dicho, hasta su repetición en una espiral que parece nunca terminar. Una venganza eterna. Un cortometraje que nos deja pidiendo más.

Drena, de Aarón Soto. El director tijuanense nos entrega el segmento más bizarro de todos. Una chica tiene que drenar la menstruación de su hermana para evitar ser poseída por un pequeño demonio que la visita por la noche.  Aunque la escena donde la chica cumple su palabra pudo haber sido menos sutil, sobresale el trabajo de efectos especiales y el desenlace, el cual es verdaderamente inquietante.

Lo que importa es lo de adentro, de Lex Ortega. La historia del Coco, el Viejo del costal o el boogyeman ambientado en Tlatelolco. ¡Gore, gore y más gore!
 
Día de los muertos, de Gigi Saúl Guerrero. El segmento final de la antología es claramente un homenaje al universo creado por Robert Rodríguez en From Dusk Till Dawn. Un prostíbulo fronterizo se convierte en un festín de sangre para celebrar el Día de los muertos.
 
México Bárbaro se traduce en una oportuna y necesaria iniciativa que deja varias lecciones: el cine de género en México está más vivo que nunca, el público quiere ver estas historias en salas de cine, es una muestra de que no es necesaria la beca o el apoyo institucional para crear cine de calidad mundial (me estás oyendo ¡carpetólogo!), y un llamado de atención a las instituciones y distribuidoras mexicanas, ¡hay cineastas de género de probada calidad en nuestro país! Sin duda, esta antología abrirá las puertas a muchos cineastas jóvenes con inquietudes similares.
 
Este viernes 8 de mayo Tijuana tendrá la oportunidad de ver México Bárbaro en la sala Carlos Monsiváis de la Cineteca Tijuana del Cecut. Por si esto fuera poco, la función que se llevará a cabo a las 8:30 pm, contará con la presencia del compilador en jefe, Lex Ortega, y del cineasta oriundo de esta frontera, Aarón Soto. Además, se exhibirá el sábado 9 y domingo 10 a las 8:30 pm, y martes 12, miércoles 13 y jueves 15 a las 6:00 pm. Hay que adquirir los boletos en taquilla del Cecut. No se la pierdan. ¡Horror Power! 


Selección personal para Ambulante 2015


Ya salió el programa de mano para Ambulante Baja California, así que hice mi selección:

Jueves, 16 de abril

- Bjork: Biophilia en vivo (8:00 p.m. @ Explanada Cecut)

Viernes, 17 de abril

- Enfoque: Umbrales sensoriales, cortos de Ben Russell, Ben Rivers, et al. (4:00 p.m. @ Cineteca Tijuana)
- Injerto: Ánimos, cortos de Ximena Cuevas, Rebeca Baron, Kathy High, Douglas Goodwin, et al. (5:30 p.m. @ Cineteca Tijuana)
- Detour de force, de Rebeca Baron, + Performance: "¿La fotografía psíquica está obsoleta?" (7:15 p.m. @ Cineteca Tijuana)

Sábado, 18 de abril

- Conversación: "Cine experimental: Fenómenos paranormales", con Kathy High y Douglas Goodwin (4:00 p.m. @ El Cuarto de Luz)
- Injerto: Arquitecturas, cortos de Janie Geiser, Douglas Goodwin, et al. (8:00 p.m. @ Cineteca Tijuana)
- 20 000 días en la tierra, sobre Nick Cave (9:30 p.m. @ Cinépolis Río)

Domingo, 19 de abril

- Ambulantito: El cielo y otros mundos, cortos varios (12:00 p.m. @ El Trompo)
- Varda: La vida y el mar, proyección de Las playas de Agnès, de Agnès Varda (8:00 p.m. @ Cineteca Tijuana)

Lunes, 20 de abril

Hotel de paso, de Paulina Sánchez (5:30 p.m. @ Cineteca Tijuana)
- Enfoque: Autoetnografías, cortos de Artavazd Pelechian, Chick Strand y Bruce Baillie (8:00 p.m. @ Cinemático Café)

Martes, 21 de abril

- Varda: Lo político es personal,  cortos de Agnès Varda (4:00 p.m. @ Cineteca Tijuana) 
- La mirada del silencio, de Joshua Oppenheimer (6:45 p.m. @ Cinépolis Río)

Miércoles, 22 de abril

- Memoria oculta, de Eva Villaseñor (8 p.m. @ Cinemático Café)

Jueves, 23 de abril

- El palacio, de Nicolás Pereda (5:30 p.m. @ Cineteca Tijuana)
- Enfoque: El sexto sentido, cortos de Nicolás Echevarría et al. (7:30 p.m. @ Cineteca Tijuana)

*Nota: Dejé fuera Dunas de Jodorowsky porque ya la vi y ¿Es feliz el hombre que es alto? (de Gondry sobre Chomsky) porque no coincidía con mis horarios. Recomiendo la primera y luego me dicen qué tal está la segunda.

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El programa completo y la info de las películas, aquí.