Hoy se cumplen 10 años (¡diez años!) de que Karla Villapudua, Conrado Pardo Eudave y yo inauguramos el Seminario Permanente de Teoría Contemporánea. Lo hicimos impulsados por la necesidad de actualizar los referentes, conceptos y preguntas en la filosofía, las humanidades y las ciencias sociales en la ciudad de Tijuana, con un especial énfasis en autores vivos y publicaciones de este siglo.
La tarde del 19 de marzo de 2016 presentamos nuestro primer taller: "Filosofía tras las Torres Gemelas". Nuestra apuesta consistía en que la teoría contemporánea podía ser evaluada a la luz de los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001, el verdadero inicio del siglo XXI. "Puede llamarse contemporáneo", dice Giorgio Agamben, "sólo aquel que no se deja cegar por las luces del siglo y es capaz de distinguir en ellas la parte de la sombra, su Íntima oscuridad". Es así que decidimos leer a cierta teoría contemporánea que supo sostener la mirada en el oscuro vacío del "ground zero", así como en el desastre que vendría en su nombre: el terror de la "Guerra contra el Terror". El 9/11 nos sirvió como discernimiento teórico: por un lado, qué significo el siglo XX para el pensamiento y, por otro, qué luces y sombras abre el siglo XXI. Por eso también fue tan importante para nosotros el hospedaje que nos brindaron Melisa Arreola y Mónica Arreola en 206 Arte Contemporáneo. A fin de cuentas, a ambos proyectos nos convocaba lo contemporáneo, tanto en la práctica artística como en la práctica teórica.
Durante mi periodo como parte del proyecto, entre 2016 y 2020, crecí intelectualmente como pocas veces, especialmente influido por el diálogo colectivo. Realizamos cursos, charlas y conferencias (además de las fiestas y posadas) sobre arte, política, ontología, entre otros temas, con un pie puesto adentro y otro afuera de la academia. Y este estatus "paracadémico" nos permitió funcionar como interfaz para una diversidad de perfiles: profesionistas y estudiantes (incluso de preparatoria), artistas e ingenieros, jóvenes y padres/madres de familia, además de filósofos, arquitectos, comunicólogos, psicoanalistas o literatos. Todos reunidos igualmente por una genuina curiosidad intelectual, aportando a la discusión desde su propia perspectiva.
Para conmemorar esta década de la fundación de SPTC, les comparto un archivo de las actividades que realizamos. El documento compila, además de los volantes y archivos periodísticos o mediáticos, una parte del amplio registro fotográfico de Paty Torres, María José Crespo, Mariel Miranda, Jill Marie Holslin, Sarah Sinuosa, entre otras personas (excepto por la última foto, que nos tomó Majo y que es un pilón para este post solamente :P). Muchas gracias a todas ellas y a quienes contribuyeron al proyecto de diversas maneras: invitados, conferencistas, asistentes recurrentes, así como distintos espacios que nos recibieron, especialmente a 206 Arte Contemporáneo.
