Respuesta a la "Carta a una Obra Negra"

Hay un polémico texto de Mavi Robles-Castillo (del Colectivo Intransigente) que ha comenzado a abrir un debate vía Facebook sobre Obra Negra, el Cecut y Todos Somos Un Mundo Pequeño. Lo reproduzco aquí íntegramente y anexo al final las observaciones que le hice. Pero mi comentario es uno de muchos que le han hecho, así que pueden darse una vuelta a su muro si quieren ver el debate completo.

Respuesta a Carta a una “obra negra". Sobre el reciente conflicto “Caso Cecut”

de Mavi Robles-Castillo, el miércoles, 30 de marzo de 2011 a las 12:24
Voy a hablar porque siento que se ha perdido de vista el verdadero origen del problema y, además, porque no escondo, nunca he escondido y nunca esconderé mis ideas a pesar de que tengo amigos y familia en estos "dos bandos" formados a partir de el nombramiento de Virgilio Muñoz. Leí la carta de mi querido amigo “Huracán” y estoy totalmente de acuerdo con su molestia porque lo exhiben como participante sin su autorización. Hermano sabes que lo que necesites, cuentas conmigo. ¿Es casualidad el nombre de la exposición? O yo soy muy malpensada.

Decía que leí la carta y los comentarios, inclusive vi que hablaban de una postura cínica de algunos, la mía lo es totalmente, no así co-partícipe o inclusive cómplice, eso jamás.

1. No estoy de acuerdo con la designación de V.M., por razones obvias.
2. No estoy de acuerdo con Mundo Pequeño porque conozco gente que participó en ese grupo, cuya ética deja mucho que desear y no comparto ciertas ideas expuestas o abanderadas por el grupo.

Para mí es sencillo, esto se convirtió en una vil pugna de patio de vecindad, (sin disculpas incluidas para ninguno de los bandos y eso que meto las manos al fuego por gente en ambos clanes). Esto es un me quitaron MI dulce y ahora le van a dar MI dulce a OTROS, claro esos OTROS que se habían estado chupando la paletita Cecut anteriormente. Se va una directora se lleva su bandita que no está de más decir ya tenía rato chupando de la paletita esa. Llega V.M. y lleva a un grupo diferente a chupársela, digo, a chuparse la paleta Cecut. Sí, un mero conflicto cuya verdadera raíz es el interés económico.

He conocido miles de chismes culturosos en mi no tan larga pero no tan corta existencia y ¿saben que generó eso en mi?, ¡Asco!, me negué como poeta  durante años por miedo a terminar  formando parte de la mafiecita, no quería ser parte de los dimes diretes que se han formado históricamente alrededor de diversos conflictos de la culturosidad en esta ciudadela. No lo soy señores, ¡mi único bando es la poesía!

Pero existe gente joven, muy joven, que viene de abajo empujando, creando, sintiendo el arte con las entrañas y que se encuentran en medio de estas pugnas baratas, e insisto que baratas porque se reducen a $$$. ¿Quién se va a chupar los fondos del Cecut ahora?, pues los del grupo que entró con V.M., ¿Quién se chupaba el presupuesto del Cecut antes? Los que estaban con la anterior dirección. ¡Vergüenza!, la vergüenza del poeta, la vergüenza del pintor, la vergüenza de la escultora, la vergüenza de la narradora, la vergüenza, la vergüenza, ¡la vergüenza!

Porque me dan pena esos “artistas” que se ponen el smoking de creadores solo porque una institución cultural (minúsculas a propósito por si no se captaba) los avala, así es una INSTITUCIÓN perteneciente a un país que no es precisamente reconocido por la capacidad de sus “instituciones”. Entonces, vamos a dejar de hacernos los pendejos, quien se sienta "creador" en medida de los concursos que gana, las publicaciones que tiene o las becas que consigue le digo, no cabe duda que se puede ser un artista ignaro. Alguien dijo una vez y llego a mis oídos: soy un escritor con obra consolidada. No les suena raro? "Arte Consolidado", que fea palabra para seguir a una tan bella.

Yo NO aspiro a institucionalizarme y francamente me da pena que algunos compañeros talentosos lo hagan. Concurso y participo de competencias simplemente para obtener la recompensa económica, ojo, solo necesito y quiero dinero para sobrevivir porque NO aspiro a tener una cuenta robusta en el banco, ni siquiera quiero una cuenta en el banco, los bancos me asustan y me dan calambres en el alma.

¿Qué propongo? Vamos a darle la espalda a las instituciones culturales y a los artistas institucionalizados (que los hay en ambos bandos y por doquier). Vamos a leer poesía con o sin público, vamos a crear sin esperar otro premio que la catarsis que le acompaña. Invito a los artistas consolidados a usar su dinero para apoyar casas culturales independientes, a convertir en un ejercicio constante el sacar su obra a la calle (les juro que no les pasa nada si salen a la calle con su obra), los invito a fundar espacios autónomos, a crear arte soberano. Ignoremos a las instituciones culturales, démosle la importancia que Benedetti le daba  a la nariz de una mujer, menor a cero.

Sírvanse de las instituciones, no les sirvan a las ellas. Les digo que usen los espacios o los recursos para destruir los muros que encierran al arte como si fuese un presidiario. ¡Liberémonos! ¡Inventemos arte libremente! y dejemos que sea el universo el que recompense nuestra labor.

¡Buena Vibra para todos!
“La poesía es la forma de exhalación más pura del espíritu”

 Mavi Robles-castillo


Mis breves observaciones al texto (a reservas de una respuesta más amplia):

Mavi, respeto y admiro tu decisión: El arte le pertenece a la gente y debe salir a la calle si es necesario para que esto ocurra. Pero estoy en desacuerdo en algunos puntos. Primero, TSUMP fue un grupo muy heterogéneo. Por eso mismo, la def ...inición que das del grupo está, creo, lejos de definir a una buena mayoría de los que nos involucramos en él (de hecho, me atrevería a decir que quienes caen en tu definición fueron, en buena medida, los primeros en irse alejando del grupo). Las personas sin ningún vínculo previo con el Cecut (de becas, exposiciones y demás) eran más de lo que crees y creen muchos (y las más participativas). Entonces, ahora que TSUMP como tal se ha disuelto con el tiempo, creo que lo que queda (como han dicho arriba) es analizar lo sucedido y definir una postura. Y creo que en esta postura muchos coincidiremos (te hayas vinculado antes o no al Cecut o a TSUMP) en que el Cecut se ha ido para abajo como institución (Laura Bozzo, John Milton, La guerra de los chistes y demás son sólo "the tip of the iceberg") y en que una persona con antecedentes penales como los que tiene el actual director no debería estar ahí. ¡Saludos!

2 comentarios:

  1. Hola Alfredo,

    He aquí mi granito de sal a la polémica.

    El valor político y ético de la ruptura que tuvo lugar entre parte de la comunidad artística y cultural de la región y el CECUT originada por la designación (discrecional) y posterior imposición (porque se mantuvo la decisión a pesar de la protesta que generó) del señor Virgilio Muñoz, no puede comprenderse en términos de intereses particulares o principios de negociación. Para comprender el valor de esta acción necesitamos deslindar sus características de modo de acentuar el aspecto polémico de la misma.

    Primero, la ruptura significó el des-cubrimiento (revelación) de un escenario en el que hace su aparición pública aquello que en los usos y costumbres de la política mexicana (de cualquier política de poder) debería permanecer invisible y oculto (la acusación de cohecho, usurpación de funciones públicas, uso indebido de atribuciones y peculado, y otros comportamientos dudosos del personaje en cuestión).

    Segundo, dicho des-cubrimiento pone en crisis el carácter contingente de tal designación, en nuestro caso, su carácter arbitrario y discrecional.

    Tercero, este nuevo escenario pone en cuestión las reglas del juego previstas y asumidas, que supone un conflicto sobre la posibilidad misma de la discusión-con y el reconocimiento-de aquellos que no son vistos como instancias de interlocución válidas (‘Antes que artistas, ¿yo creo que estudiantes, no?’ o el silencio de la presidenta de CONACULTA).

    Bajo esta óptica puede observarse claramente que el conflicto no tiene que ver con intereses personales ni de grupo, sino con el contraste entre un orden cultural establecido en el que se han sido asignados roles y jerarquías y el carácter contingente de tal orden a la luz del cual estos roles y jerarquías pueden ser transformados.

    Así, el impulso político y ético que se hace manifiesto a partir de la ruptura pone en crisis la estructura cultural que ha sido institucionalizada y que da forma a determinados órdenes culturales; impulso que está en concordancia con la idea de resistencia contra formas de control y organización del mundo de la cultura y el arte. De ahí que no podemos confundir esta resistencia con demandas ocultas (supuestamente económicas o ideológicas) ni con el juego de la representatividad en el espacio cultural. Antes bien, la ruptura y la resistencia consisten justamente en la puesta en crisis de las formas de comprensión y organización de la cultura y el arte.

    Saludos.

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  2. Hola Alfredo,

    He aquí mi granito de sal a la polémica.

    El valor político de la ruptura que tuvo lugar entre parte de la comunidad artística y cultural de la región y el CECUT originada por la designación (discrecional) y posterior imposición (porque se mantuvo la decisión a pesar de la protesta que generó) del señor Virgilio Muñoz, no puede comprenderse en términos de intereses particulares o principios de negociación. Para comprender el valor de esta acción necesitamos deslindar sus características de modo de acentuar el aspecto polémico de la misma.

    En primer lugar, la ruptura significó el des-cubrimiento (revelación) de un escenario en el que hace su aparición pública aquello que en los usos y costumbres de la política mexicana (de cualquier política de poder) debería permanecer invisible y oculto (la acusación de cohecho, usurpación de funciones públicas, uso indebido de atribuciones y peculado, y otros comportamientos dudosos del personaje en cuestión).

    En segundo lugar, dicho des-cubrimiento pone en crisis el carácter contingente de tal designación, en nuestro caso, su carácter arbitrario y no calificado.

    Y en tercer lugar, este nuevo escenario pone en cuestión las reglas (convencionales) del juego previstas y asumidas, que supone un conflicto sobre la posibilidad misma de la discusión con y reconocimiento de aquellos que no son vistos como instancias de interlocución válidas (‘Antes que artistas, ¿yo creo que estudiantes, no?’ o el silencio de la presidenta de CONACULTA).

    Bajo esta óptica puede observarse claramente que el conflicto no tiene que ver con intereses personales ni de grupo, sino con el contraste entre un orden cultural establecido en el que se han sido asignados roles y jerarquías y el carácter contingente de tal orden a la luz del cual estos roles y jerarquías pueden ser transformados.

    Así, el impulso ético que se hace manifiesto a partir de la ruptura pone en crisis la estructura cultural que ha sido institucionalizada y que da forma a determinados órdenes culturales (Laura Bozzo, Guerra de chistes, etc.); impulso que está en plena concordancia con la idea de resistencia (esta es justamente la actitud ética de nuestro amigo Sergio Brown) contra formas de control y organización del mundo de la cultura y el arte. No podemos confundir esta resistencia con demandas ocultas (supuestamente económicas o ideológicas) ni con el juego de la representatividad en el espacio cultural. Antes bien, la ruptura y la resistencia consisten justamente en la puesta en crisis de las formas de comprensión y organización de la cultura y el arte.

    Saludos.

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